Benjamín Lira es un artista versátil que ha trabajado a través de la pintura y la escultura usando diversas técnicas. Su práctica actual se centra en cabezas de cerámica y esmalte —estructuras grandes y poderosas que funcionan como formas de vasija "en espera de ser llenadas, como la eterna necesidad de reciprocidad (contenedor/contenido)". Describe su proceso de construcción metódica: "Me interesa el proceso lento de construir volúmenes; trabajo desde el interior de la forma, empujando, golpeando la pasta para crear la masa." Sus obras en cerámica reflejan preocupaciones más profundas sobre la humanidad contemporánea y temas existenciales a través de la introspección y el silencio, referenciando tradiciones universales de representación de la cabeza humana en culturas africanas, chinas, griegas y precolombinas.