Cornelia Vargas ha desarrollado su obra visual en el campo del arte concreto, experimentando con la composición visual en torno a las matemáticas y los colores por medio de variaciones. Estudió en la Hochschule für Gestaltung de Ulm con Helene Nonné-Schmidt (asistente de Paul Klee) y bajo la tutoría de Max Bill. Se trasladó a Chile en 1960, donde trabajó como diseñadora, arquitecta y profesora en universidades de Valparaíso. Tras exiliarse en Alemania en 1975, retornó a Chile en 1997 para enseñar en las universidades de Los Lagos y Talca. Su trayectoria incluye su primera muestra individual "Experimentos concretos" (2014), exhibición en el Museo Nacional de Bellas Artes (2015) y la exposición "Cien es un color" (2019) durante la conmemoración de los 100 años Bauhaus.