Pablo Linsambarth
La exhibición comprende pinturas de gran formato que exploran la cultura underground, la música y los paisajes latinoamericanos periféricos desde perspectivas personales, políticas y simbólicas. Traza la conexión del artista con el hardcore punk chileno a través de géneros urbanos contemporáneos como el trap y el reggaetón, examinando capas estéticas y prejuicios sociales asociados.
La muestra critica cómo los movimientos de contracultura han enfrentado la discriminación, destacando a la vez cómo su riqueza conceptual es hoy explotada por las corporaciones. La pintura sirve como medio de resistencia, y la exposición desafía en última instancia las distinciones entre cultura "alta" y "baja".