La selección de los jóvenes talentos nacionales, Enrique Ramírez y Amalia Valdés, se centra en la propuesta de un viaje entre la geometría, la metafísica, la historia contemporánea y las complejidades del mundo actual.
El Arte tiene el poder de revitalizar lo cotidiano, revelando aspectos nuevos sobre nuestras vidas y nuestras historias. A partir de cada investigación vinculada a un interés particular, germina una revelación crucial para transformar el mundo. Tanto Amalia como Enrique han decidido partir de su lugar de origen para observar el mundo desde nuevas perspectivas, y así proyectar su mirada en la 44ª edición de la Feria ARCO madrid 2025.
En un cruce de disciplinas entre la fotografía, el cine, las artes y la narrativa, donde dialogan diversos medios y formas, la obra de Enrique Ramírez (Chile, 1979) refleja la hibridación del mundo contemporáneo. Sus piezas son una invitación a un viaje que nos impulsa a descentrarnos y observar desde una nueva perspectiva: cuestionar el espacio, la geografía y sus cartografías, con la arbitrariedad de sus políticas y fronteras. Para su serie en ARCOmadrid, el artista reflexiona sobre una idea como punto de partida: "Para construir un jardín necesitamos de un trozo de tierra y la eternidad" —Gilles Clément.
El trabajo de Amalia Valdés (Chile, 1981) está relacionado con las formas puras y simples que habitan en nuestro inconsciente, así como también con la conexión entre símbolos ancestrales de diversas culturas y geografías, con un enfoque especial en Latinoamérica. Su trabajo mantiene una relación precisa y matemática entre color y forma, entablando una conversación metafísica tanto con el arte concreto como con la geometría sagrada. Sus pinturas son una invitación a reflexionar sobre nuestra percepción de lo sagrado y lo sutil, infundiendo una esencia mística proveniente de lo antiguo y lo ancestral.





